¡Bienvenidos al Jubileo de la Esperanza!

 

¡Bienvenidos al Jubileo de la Esperanza!

*Por Yara Fonseca

     Este año 2025 no es un año cualquiera. Es una oportunidad de gracia y renovación porque estamos en un tiempo especial: un Jubileo, un Año Santo, proclamado por el Papa Francisco como el Año de la Esperanza.

     La palabra «jubileo» proviene del latín «jubilaeus» que, a su vez, tiene su origen en el hebreo «yobel» (יוֹבֵל). En el contexto bíblico, se refería al cuerno de carnero que se tocaba para anunciar, en el calendario hebreo, que se iniciaba un año especial de bendiciones.  

     En el Antiguo Testamento, el jubileo era un año especial de liberación y restitución que se celebraba cada cincuenta años. Durante el año del jubileo, se proclamaba la libertad para todos los habitantes de la tierra. Además, el jubileo tenía como propósito principal restaurar la justicia social y económica entre los israelitas, asegurando que ninguna familia quedara sin tierra ni medios para subsistir permanentemente. También era un tiempo de descanso para la tierra, ya que no se sembraba ni se cosechaba durante ese año.  

     En la actualidad, el Jubileo en la Iglesia se celebra cada 25 años. Es un tiempo especialmente marcado por la gracia divina, durante el cual se nos ofrece la oportunidad de obtener indulgencias, recibir sacramentos y participar en peregrinaciones y prácticas espirituales que nos ayudan a crecer en santidad. Como miembros de Courage y EnCourage, estamos llamados a aprovechar este tiempo de gracia para fortalecer nuestra vida espiritual y acercarnos más a Dios. 

     El Papa Francisco, en su bula de convocatoria del Año Jubilar 2025, nos recuerda la importancia de la misericordia y el perdón en nuestras vidas: «La misericordia es la vía que une a Dios y al hombre, porque nos abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre a pesar de la limitación de nuestro pecado» (Misericordiae Vultus, 2). Este año santo nos invita a experimentar la misericordia de Dios de manera profunda y transformadora. 

     Durante este tiempo podemos recibir abundantes frutos espirituales. Al participar en las prácticas y celebraciones del jubileo, como la confesión, la Eucaristía y la oración, podemos experimentar una renovación espiritual y una profunda conversión del corazón. Las indulgencias jubilares son una oportunidad para recibir el perdón de nuestros pecados y la remisión de las penas temporales, lo que nos ayuda a vivir en mayor libertad y paz interior.

     San Pablo nos exhorta en su carta a los Efesios: «Despiértate, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y Cristo te iluminará» (Ef 5,14). Este año jubilar es una llamada a despertar y a permitir que la luz de Cristo transforme nuestras vidas.

 

¿Cómo Vivir el Año Jubilar en Courage y EnCourage? 


Como miembros de Courage, estamos llamados a vivir este Año Jubilar de manera intencional y comprometida. Aquí hay algunas prácticas espirituales que podemos intensificar en nuestra vida diaria durante este año santo:

1. Participar en los sacramentos: Asistir regularmente a la Misa y recibir la Eucaristía, así como confesarse con frecuencia, nos ayudará a mantenernos en estado de gracia y a experimentar la misericordia de Dios. 

2. Oración diaria: Dedicar tiempo cada día para la oración personal y la meditación nos permitirá profundizar nuestra relación con Dios y escuchar su voz en nuestras vidas. 

3. Lectura espiritual: Leer y reflexionar sobre las Sagradas Escrituras y otros textos espirituales nos ayudará a crecer en conocimiento y amor por Dios. El Papa Francisco nos ofrece muchas enseñanzas valiosas que podemos incorporar en nuestra vida espiritual durante este año.

4. Peregrinaciones: Participar en peregrinaciones a lugares santos, ya sea físicamente o de manera espiritual, nos permitirá vivir el espíritu del Año Jubilar y recibir gracias especiales.

5. Obras de misericordia: Practicar obras de misericordia, tanto corporales como espirituales, nos permitirá vivir la caridad y el amor de Cristo hacia los demás. 

    La invitación en este inicio de año es a que toda la comunidad de Courage y EnCourage se una al propósito de este Año Jubilar y que seamos peregrinos de la esperanza. Aprovechemos este tiempo de gracia para fortalecer nuestra vida espiritual, para reconciliarnos con Dios y con nuestros hermanos, y para vivir en la misericordia y el amor de Cristo. Un gesto muy simbólico, especialmente para quienes aún no lo realizaron, es visitar un templo jubilar de nuestras Arquidiócesis o Diócesis con fe y piedad, pidiendo al Señor que este gesto simbolice nuestro deseo de entrar en la dinámica espiritual que este tiempo nos ofrece.  

     San Agustín nos recuerda: «Tú nos has hecho para Ti, Señor, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti». Que este Año Jubilar nos permita encontrar ese descanso en Dios y renovar nuestro compromiso de vivir como auténticos discípulos de Cristo. 


 

 * Yara Fonseca es consagrada de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación y reside en Brasil con su comunidad